Un nuevo concepto de universidad transformadora e incluyente
Pensar en la Universidad del Quindío de los próximos 15 años representa un desafío que cuestiona el modelo universitario tradicional, ya que implica una reingeniería integral de los esquemas actuales en la educación superior. Para abordar esta visión futurista, es fundamental partir de una propuesta que responda a las exigencias del mundo contemporáneo y que cumpla con las recomendaciones de la Conferencia Mundial de la Educación Superior en Barcelona.
En esa medida, es crucial prepararnos para alinearnos con las tendencias globales y garantizar que la educación superior se convierta en un pilar indispensable para la sociedad, la cultura y la economía de nuestros territorios. Por lo tanto, resulta esencial diseñar un Plan de Desarrollo Institucional (PDI) y un Proyecto Educativo Uniquindiano (PEU) 2026-2040, que se fundamenten en un modelo de universidad de tercera misión. Este enfoque debe dialogar con el entorno, las realidades y las necesidades de los territorios, de modo que la extensión se convierta en un factor transversal en la docencia y la investigación.

¿Tercera misión o extensión universitaria?
Este último es un enfoque agresivo. “Nosotros entendemos nuestro ADN, nos pegamos de dos enfoques complementarios: un enfoque de extensión social (busca que la universidad con sus propios recursos contribuya a la solución del problema del territorio y de la sociedad y tiene un enfoque más paternalista), extensión solidaria (trataban de solucionar problemas de la sociedad con apoyo de la empresa o el estado) y extensión remunerada (comercializa)”, indicó Polanía Obando.
Las instituciones de educación superior se sustentan en tres ejes fundamentales: docencia, investigación y extensión. Con el surgimiento de este último eje misional, comenzó a hablarse de la tercera misión universitaria. Esta última, se enfoca en que, a partir del fortalecimiento de la docencia y la investigación, articuladas con la extensión, se pueda interactuar con lo que teóricamente denominamos los actores de la "múltiple hélice", que incluye el relacionamiento entre universidad, empresa y sociedad civil.
“Tercera misión y extensión son conceptos equivalentes. La primera surgió a finales del siglo XX y principios del XXI en el Reino Unido y Estados Unidos, donde los investigadores comenzaron a cuestionar el aporte que hacían las universidades al sistema de ciencia, tecnología e innovación”, destacó Luis Fernando Polanía Obando, rector de la UQ.


Entonces, los investigadores expresaban su deseo de profundizar en sus trabajos y afirmaban que las investigaciones debían tener un mayor impacto. Así se creó el concepto de tercera misión, que está relacionado con la transferencia de conocimiento.
“La transferencia del conocimiento representa un enfoque proactivo o agresivo. Nosotros entendemos nuestro ADN y nos basamos en tres enfoques complementarios: el primero de extensión social, que busca que la universidad, con sus propios recursos, contribuya a resolver los problemas del territorio y de la sociedad, teniendo un carácter más paternalista; el segundo que desde la extensión solidaria, aborda los problemas de la sociedad con el apoyo de la empresa o el Estado; y el tercero, la extensión remunerada, que implica la comercialización de servicios”, indicó Polanía Obando.
En este sentido, una universidad de tercera misión es aquella que busca contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de las personas en su territorio, así como fomentar el desarrollo de la competitividad de las regiones. “La investigación se transfiere inicialmente a través de publicaciones, pero muchas de ellas están dirigidas a un grupo cerrado. Desde la extensión, nuestro objetivo es abordar y solucionar los problemas del territorio y de nuestra sociedad, teniendo en cuenta las particularidades de la Uniquindío. La extensión es el eje misional que nos permite servir a la comunidad”.
Este trabajo que realizamos desde la alma mater tiene como foco mejorar las condiciones de la sociedad y del territorio. Ahí radica la gran diferencia. “No desconocemos la investigación tradicional, pero queremos que esto trascienda y que las soluciones sean coconstruidas. Esto nos lleva a que las comunidades se apropien de ese conocimiento. Queremos que la sociedad se beneficie de esta experiencia”, subrayó el rector.

Un vistazo histórico a la extensión en la UQ
La Universidad del Quindío se creó en 1960. Tiene 64 años y desde entonces se inició con procesos de extensión, experiencia que en los últimos 10 años se ha fortalecido, aún más, con la creación de la Vicerrectoría de Extensión y Desarrollo Social en el 2016.
Algunos de esos hitos y proyectos son:
- Creación del Programa de Topografía: Este programa se establece como una respuesta a la necesidad de profesionales para la Reforma Agraria y la pacificación del territorio en Colombia durante la década de 1960, sirviendo como un emblema de calidad en el país.
- Tecnificación de Laboratorio de Suelos: En los años 70, se recibió un equipo de laboratorio de mecánica de suelos, lo que permitió a la Facultad de Ingeniería desarrollar servicios de análisis de suelos, impulsando la calidad de la infraestructura en la región.
- Comisión de Prevención y Atención de Desastres: Se creó un grupo que evaluó la seguridad de edificaciones después de eventos sísmicos, lo que llevó a la implementación de la cátedra de Riesgo de Desastres en la educación superior, marcando un hito en el país.
- Interacción con el Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero (FOREC): Esto llevó a una colaboración interinstitucional que desarrolló procedimientos robustos para asegurar la calidad en los procesos de extensión.
- Proyectos de Emprendimiento Rural y Acompañamiento a Comunidades: La Facultad de Ciencias Agroindustriales ha estado involucrada en el fortalecimiento organizacional de cooperativas y asociaciones de productores, promoviendo el emprendimiento rural.
- Iniciativas en Educación y Comunicación: La Biblioteca Infantil y la emisora UFM Estéreo han trabajado en la sensibilización lectora y en la comunicación con la comunidad, especialmente después del terremoto de 1999.
- Creación del Centro de Salud de la Facultad Ciencias de la Salud: Este centro se estableció para ofrecer servicios médicos generales y especializados a la población externa, contribuyendo al cuidado de la salud pública en la región.
- Estudios sobre Comportamiento Clínico y Epidemiológico: Se han realizado investigaciones en enfermedades prevalentes en la región, como la toxoplasmosis y el dengue, permitiendo transferir conocimiento y mejorar la atención en salud.
- Semillero de Ciencia y Tecnología: Se creó este semillero para desarrollar actividades experimentales en biología, física, química y tecnología electrónica, dirigido a estudiantes de educación media, lo que fortalece la educación científica en la región.
- El programa "El Escape": Iniciado por la Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, el programa ofreció formación en artes y literatura a la población privada de su libertad, promoviendo la apreciación cultural y el uso de la creatividad en contextos difíciles.
- Desarrollo de Proyectos de Fortalecimiento a Asociaciones Productivas: La universidad ha trabajado en el fortalecimiento organizacional de cooperativas productoras y en la capacitación de mujeres cabeza de hogar en sus encadenamientos productivos.
- Cultura de Inteligencia Financiera: Se llevaron a cabo iniciativas en el ámbito de Ciencias Económicas relacionadas con educación financiera y el desarrollo de planes para mejorar la administración de recursos en comunidades locales.

De este modo, la transformación de la universidad de los quindianos estará orientada al emprendimiento, la innovación, la transferencia del conocimiento y la cooperación social, expresiones máximas de esta nueva misión. Este es un proceso muy maduro que ha sido valorado a nivel nacional e internacional precisamente porque es una apuesta importante.
Fecha de publicación 09/04/2025
Última modificación 09/04/2025