Hace 65 años
Los ecos de la violencia partidista y un vertiginoso ritmo de siembra y comercialización de café, dos hechos tan antagónicos como protagonistas de la historia nacional, auparon la creación de la Universidad del Quindío. Seis años después de este acontecimiento se promulgó la ley segunda del 19 de enero de 1966 que le dio vida administrativa al departamento del Quindío.
Aplacar la crudeza del conflicto armado, lograr mayor independencia y atenuar las brechas sociales fueron las ideas gruesas del marco teórico de un proyecto que se convertiría en realidad mediante el Acuerdo 023 del Concejo de Armenia, fechado el 14 de octubre de 1960. El 21 de septiembre del mismo año, los concejales Darío Leyva, Guillermo Gallego, Aníbal Botero, Nicolás Fitz-Gerald, Ramón Cano, Antonio Londoño, Luis Alfredo Berrío y Aristóbulo Orrego, presidente de la corporación, habían avalado el proyecto de acuerdo con sus firmas.

Se necesitaron tres debates, el último justo el día del cumpleaños de Armenia, a las tres de la tarde, para que fuera posible la universidad pública de los quindianos. Surtido el trámite en el edificio de la alcaldía, se destinó una partida inicial de $150.000 para apalancar el nacimiento de la universidad y se nombró una junta para que organizara su funcionamiento, integrada por el alcalde de Armenia, Humberto Cuartas Giraldo; el personero José Toro Patiño; monseñor Neftalí Duque Aristizábal; la dama Raquel Mejía Botero; los educadores Bernardo Ramírez Granada, Euclides Jaramillo Arango, Eudoro Granada Arango, Jesús López Arias; y los concejales Aristóbulo Orrego Duque, José Manuel López Arias, Guillermo Gallego y Aníbal Botero Montoya.
A la lista de promotores, como miembros de una nueva junta, se sumarían los nombres de Mercedes Uribe de Velásquez, Margoth Gómez de Gómez, Pastorita Botero de Botero, Raquel Mejía Botero, Valentina Macías Salazar, Inés Echeverri Gutiérrez, Horacio Gómez Aristizábal, Rubén Jaramillo Álvarez, Gonzalo Hincapié Mesa, Óscar Montoya Isaza, Efraín Jaramillo Correa y Darío Leyva Troncoso.

El clamor ciudadano por contar en Armenia con una universidad fue avivado por la campaña mediática de varios comunicadores locales y entusiasmó a los abanderados de tan novedosa iniciativa. Destacan los historiadores el papel de El Diario del Quindío, principal medio de comunicación escrito por esos días en esta parte del país. El Comercio y Satanás, tabloides con gran predicamento, se sumaron a la cruzada y las emisoras Pregones del Quindío, Voz de Armenia y la Voz del Comercio hicieron noticia diaria la posibilidad de tener en este pedazo de la geografía nacional una universidad.

Fecha de publicación 01/10/2025
Última modificación 02/10/2025