Renovación social desde el territorio: la UQ tras 25 años del terremoto del Eje Cafetero
Conmemorar una fecha como la del 25 de enero de 1999, marcada en la memoria de los quindianos y en la historia del país, genera inevitablemente que echemos un vistazo al pasado para escudriñarlo con los ojos del presente. En el caso de la Universidad del Quindío, dicha observación después de 25 años, posibilitó testimoniar que la alma mater fue resiliente, resurgió y se transformó a pasos agigantados desde el ámbito académico y administrativo, así como desde la investigación y conexión nacional e internacional.

La UQ en 1999:
Héctor Polanía Rivera fue rector de la Uniquindío durante dos períodos y bajo su liderazgo estaba la institución en el momento del terremoto. El exrector habló sobre la zozobra de aquellos días: “Han pasado 25 años. Recuerdo que entonces pidieron que el coliseo de la UQ funcionara como una especie de morgue para recibir cadáveres y enfermos terminales. Eso no se borra de la memoria, deja una sensación trágica”.
También aclaró: “Hay que destacar de esa época que todos nos rodeamos, nos apoyamos. Cada uno desde su conocimiento aportó. Estuvimos unidos y eso fue fundamental para poder salir adelante. Todos colaboramos”.
Las afectaciones que tuvo en materia de infraestructura la UQ fueron significativas: El bloque administrativo 1, el bloque antiguo, la biblioteca, los bloques de Ingeniería y Medicina quedaron con grietas de cuidado. “Más adelante, se declaró como pérdida total el edificio antiguo y fue demolido. En general hubo muchos daños, pero por fortuna con recursos del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero, FOREC todo fue reconstruido”, destacó el exrector.
La Uniquindío también fue clave en el proceso de reconstrucción del Eje Cafetero dado que estuvo a cargo del monitoreo del trabajo realizado por la Universidad de Antioquia y Universidad Nacional de Colombia en Caldas, Risaralda, el norte del Valle y el Quindío. Un papel fundamental en el resurgimiento de la región.

Una radiografía desde el pasado hasta el presente:
Hace 25 años la Universidad del Quindío estaba conformada por los bloques Administrativos; el edificio antiguo; el bloque de Ciencias de la Salud; el Centro de Salud; Ciencias Económicas, Administrativas y Contables; el edificio de Educación; el Instituto Interdisciplinario de la Ciencia; la Biblioteca Infantil; el edificio de CEPAS así como las Plantas Piloto; el edificio de Agroindustria, el Laboratorio de Suelos y el Coliseo.
Con el paso del terremoto, el edificio en el que había funcionado el Seminario Mayor fue demolido. Se hicieron refuerzos a edificios como el de Ingeniería; Administrativos 1 y 2; Ciencias de la Salud; Ciencias Económicas y Administrativas y el edificio de Educación. Con recursos del FOREC se construyó el bloque de Ciencias Básicas. Otros fueron surgiendo: el nuevo bloque de Ciencias Económicas y Administrativas; las Plantas Piloto y el bloque de la facultad de Ciencias Agroindustriales (reconstruidas en su totalidad); el bloque de Bienestar Institucional, el bloque 50 años y puntos emblemáticos como la media torta cultura, el bulevar comercial, el campus deportivo (pista de atletismo, cancha de fútbol, camerinos, graderías, canchas múltiples y piscinas) hacen parte de esta transformación visible.
Posteriormente, ha habido lugar a varios procesos de modernización: en este momento se tienen cuatro porterías peatonales y para vehículos. De igual manera, las zonas exteriores como vías, parqueaderos, andenes, zonas de estacionamiento de vehículos han tenido cambios importantes. “Hemos mejorado la movilidad con tabletas táctiles y el sistema de iluminación exterior”, indicó Cristian Camilo Orjuela Yusti, jefe del departamento de Proyectos de la Uniquindío.

Aunado a lo anterior, indicó: “La Universidad ha crecido bastante en su sede principal y esas transformaciones se han visto en los últimos años, sobre todo en materia de infraestructura. En otras sedes como el Instituto de Bellas Artes y la Granja Bengala también ha habido cambios significativos. Hoy en día tenemos una Universidad completamente cambiada con un campus mucho más amigable y organizado. Continuamos en ese proceso de modernización”.
También ha habido lugar a adecuaciones y remodelaciones de laboratorios, oficinas, el coliseo y salas en distintos edificios. Se construyó la media torta cultural y se remodeló el auditorio Euclides Jaramillo Arango así como la edificación del Jardín Botánico, la torre de entrenamiento de alturas y el centro de acopio.
Visto hasta aquí son muchas las edificaciones que se construyeron después del terremoto. “Podemos decir que hemos crecido aproximadamente en un 50% en los últimos 25 años. Como ya mencioné tenemos muchas proyecciones para expandirnos, pero queremos mantener el concepto de Universidad Jardín porque de las 25 hectáreas que tiene la Uniquindío, 13 son de protección ambiental”, expresó Orjuela Yusti.

Somos más docentes, estudiantes y administrativos:
Un vistazo por la Universidad del Quindío en cifras nos arroja, según el departamento de Proyectos, en términos académicos lo siguiente. En 1999, la UQ estaba conformada por seis facultades; 31 programas de pregrado y 11 posgrados (especializaciones). Al 2023, la alma mater contaba con siete facultades, 33 programas de pregrado y 17 programas de posgrado (incluyendo especializaciones, maestrías y doctorados).
En cuanto a los estudiantes, en el año 1999 la UQ estaba conformada por un total de 4.257 estudiantes en presencial; 11.921 en distancia y 455 en posgrados. Al 2023, nos encontramos con 11.038 estudiantes en modalidad presencial; 3.488 en distancia; 1.456 en modalidad virtual y 235 en posgrados.
Continuando con el panorama, frente a las cifras de la planta de docentes se conoció que en 1999 había un total de 255 personas de planta y 1.371 de contrato y catedráticos. Al 2023, contamos con 291 docentes de planta y 1086 de contrato y catedráticos. Por último, el personal administrativo pasó de estar conformado por 248 de planta a 457 personas en el 2023.


Investigación en la UQ:
Según la Vicerrectoría de Investigaciones en 1999, la Uniquindío tenía seis grupos de investigación de programas como Medicina, Licenciatura en Matemáticas, Licenciatura en Biología y Educación Ambiental, la maestría en Biomédicas y el Instituto Interdisciplinario de las Ciencias. En la actualidad, la Universidad tiene 83 grupos de investigación registrados.
Frente a los Centros de Investigación, en 1999 se contaba con el Instituto Interdisciplinario de las Ciencias y el Centro de Investigaciones Biomédicas “Manuel Elkin Patarroyo Murillo”. En el presente, sumado a los mencionados, fueron creados el Centro de Estudios e Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología; el Centro de Estudios e Investigaciones de la Facultad de Ingeniería; y el Centro de Estudios e Investigaciones Regionales.

Logros con sello Uniquindiano:
Sumado al panorama anterior, hay otros aspectos de suma relevancia que vale la pena mencionar porque han marcado un antes y un después en la institución. La UFM Estéreo, emisora de la Uniquindío fue un proyecto que surgió hace 24 años con el compromiso de conectar a la institución con el territorio. También el Observatorio Sismológico, que surge poco después del terremoto del 99, ha sido fundamental para conocer el departamento y conocer sobre el riesgo de desastres.
También la Uniquindío cuenta con 24 patentes concedidas y 8 en curso en programas como Medicina, Física, Química, Ingeniería de Alimentos e Ingeniería Electrónica.
Asimismo, convenios y alianzas nacionales e internacionales han impulsado el crecimiento interno de la UQ y han permitido visibilizar a la institución en distintos escenarios no solo desde lo académico sino desde el deporte y la cultura. Fue así como en el 2018 la Uniquindío recibió la acreditación institucional y en el 2018 la renovación de la acreditación institucional por parte del Ministerio Nacional.

Este panorama de 25 años de historia desde el terremoto y 63 años de vida institucional posibilita evidenciar el progreso de la alma mater, que en palabras de Héctor Polanía ha implicado que “desde el terremoto hasta el presente todos han puesto ladrillos de arena para lograr las instalaciones y otros aspectos importantes. Es una universidad pública que parece privada porque muy pocas instituciones tienen escenarios como este. Otro aspecto por resaltar es la acreditación de la Uniquindío. Tenemos una Universidad que cada día será más fuerte”, expresó Héctor Polanía.
Fecha de publicación 29/01/2024
Última modificación 29/01/2024