Hacia el parto respetado y humanizado en el Quindío
Cambiar la forma en que nace un bebé y nace una madre es transformar el mundo. Por ello, enfrentar la violencia obstétrica, que puede manifestarse a través de gestos, palabras y acciones, y garantizar el respeto por el cuerpo, la edad, la raza, la etnia, el género y el nivel socioeconómico de las personas gestantes se ha convertido en un eje central en la formación, investigación y prácticas de los programas de Medicina y Enfermería de la Universidad del Quindío.
Este especial, que inicia hoy y se extenderá hasta el próximo viernes, incluirá cuatro textos en los que se abordarán temas como el parto humanizado en el Quindío, el rol de las doulas, testimonios de mujeres que han vivido experiencias de parto, así como investigaciones y trabajos desarrollados desde la universidad.

Nacer con dignidad: El impacto del parto humanizado
En los últimos años, las discusiones sobre enfoque de género, feminismos y diversidades, la autonomía por el cuerpo, las sexualidades, la violencia obstétrica y el parto respetado, han puesto sobre la mesa temas, agendas y exigencias importantes para garantizar los derechos de las mujeres y personas gestantes. Estas tendencias del cuidado, que han tomado fuerza en la última década, se han movilizado por roles activistas de las mujeres con miras a defender el primer territorio: su cuerpo.
Este camino, llevó a la creación de la Ley 2244 de 2022, conocida como la Ley de Parto Digno, Respetado y Humanizado en Colombia. Mediante este documento se reconocen los derechos de las mujeres durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto, estableciendo disposiciones para garantizar su cumplimiento. Desde entonces, el parto humanizado es un derecho para todas las personas en estado de gestación.

Yuly Pauline Castro Silva, enfermera graduada de la Universidad del Quindío, docente del programa de Enfermería y doula, compartió su experiencia como madre y resaltó la importancia de garantizar un parto desde la comprensión y el respeto: “La humanización es la herramienta clave para evitar la violencia obstétrica. Yo fui víctima de este tipo de violencia, y no es nada agradable sentirse tan vulnerable y recibir comentarios, gestos o prohibiciones agresivas. Esta violencia es una realidad. A mí me hubiera gustado tener a mi hija en una posición diferente y evitar procedimientos innecesarios”.
Además, la doula enfatizó que el parto humanizado no solo es una necesidad, sino también un gran beneficio para Colombia: “Para tener una vida diferente, debemos tener un nacimiento distinto. No es casualidad que la forma en que traemos a nuestros hijos al mundo impacte en su desarrollo y en la persona que llegarán a ser”.
La necesidad de transformar las experiencias de parto de las mujeres llevó a la implementación del parto humanizado en los protocolos del Hospital Departamental Universitario del Quindío San Juan de Dios, una institución aliada de la Universidad del Quindío. Este proceso ha sido liderado por Richard James Orozco González, médico especialista en Ginecología y Obstetricia y docente de planta de la universidad, quien comenzó a implementar la estrategia en 2020 y la consolidó como protocolo un año después.
El Dr. Orozco González ha sido pionero en la promoción del parto humanizado en el departamento. Al respecto, explicó que el objetivo es ofrecer un servicio que responda a las necesidades de las mujeres, alineado con la Ley de Parto Digno, Respetado y Humanizado, para que las pacientes tengan una experiencia de parto positiva. “Desde hace dos años, este enfoque se ha ido implementando gradualmente y hoy es un servicio reconocido y respaldado por acuerdos y protocolos institucionales”, destacó.
En el Quindío, la transición hacia el parto humanizado avanza paso a paso. “En el país aún hay deficiencias, pero es necesario comprometerse para impulsar este cambio. En el Quindío, el Hospital San Juan de Dios ha tomado la delantera, mientras que otras instituciones, como la Clínica La Sagrada Familia, la Clínica del Café y algunos hospitales de primer nivel, están en proceso de adaptación”, señaló el Dr. Orozco.
Frente al tema, Gloria Marcela Correa Suárez, docente investigadora del programa Enfermería, asesora en lactancia y doula, comentó: “A veces las mujeres encuentran demasiadas barreras en el sistema de salud. El sistema debe cambiar y tener un giro. Es necesario una transformación estructural. Tenemos que dar respuesta a las necesidades reales de las familias gestantes”.
Aunque se ha avanzado, aún queda un largo camino por recorrer en la implementación del parto humanizado. “Ya contamos con la Ley, pero adaptarla a todos los escenarios clínicos es un proceso que toma tiempo. Este es solo el punto de partida hacia el cambio que necesitamos”, concluyó la docente Yuly Pauline Castro Silva.

Es hora de cambiar las experiencias de parto
A lo largo de la historia, el parto se medicalizó y se trató como una enfermedad, lo que llevó a imponer reglas clínicas estrictas a las personas gestantes, a pesar de ser un proceso natural (exceptuando casos en los que hay complicaciones y patologías). “La evidencia científica demuestra que las mujeres tienen mejores resultados en un parto humanizado que en el parto tradicional. El Hospital San Juan de Dios es un espacio de formación para estudiantes, por lo que sembrar esta semilla es fundamental”, destacó el docente.
Por su parte, la docente Gloria Marcela Correa Suárez subrayó: “A partir del parto se genera vínculo entre ese nuevo ser con su familia, y además, este impacta la salud mental de la madre, la salud emocional del bebé e influye en su parte física. El parto respetado permite que se tengan niños más sanos e inteligentes, niños felices. Es crucial”.
Con la Ley 2244, se establecieron criterios para garantizar un parto humanizado, entre los que se incluyen: acompañamiento a elección de la madre, contacto piel a piel entre madre e hijo, aplicación de analgesia peridural según la decisión de la madre, posición cómoda elegida por la gestante, acompañamiento emocional, información clara y oportuna, atención y trato digno, y promoción de la lactancia materna. “Con esta Ley por fin son escuchadas las voces de las mujeres. Es un gran avance, pero al tiempo un desafío tremendo porque no es tan fácil cambiar el chip", indicó la profesional de la salud, Marcela Correa.
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La estrategia de parto humanizado se enmarca dentro de la línea DO (Dolor oportunamente manejado) del programa de humanización del hospital, el cual se estructura en cinco líneas de intervención: DA (Dar calidez, amabilidad, información y bienestar), DE (Derechos y deberes respetados), DI (Dignidad respetada), DO (Dolor oportunamente manejado) y DU (Duelo intervenido). Esta estrategia busca garantizar una atención integral y respetuosa, basada en los principios AMOR-DIA: Acompañante permitido, Movilidad permitida, Oral permitido (consumo de líquidos y alimentos durante el trabajo de parto), Respeto por la mujer y su proceso, Dolor manejado con métodos farmacológicos o no farmacológicos, Intimidad respetada y Alojamiento conjunto con su bebé. Este enfoque promueve un trato digno y humanizado, priorizando las necesidades físicas, emocionales y sociales de las personas gestantes.
“En muchos lugares del país, nuestro hospital se ha convertido en un referente gracias a este programa modelo. Estamos avanzando hacia la cesárea humanizada, la cual probablemente comenzaremos a ofrecer a partir del próximo mes”, señaló el equipo responsable.
Impacto del parto humanizado
Desde su implementación en 2021, la estrategia de parto humanizado ha mostrado una mejora continua, con un incremento total del 16.45% en su favorabilidad durante cuatro años, según datos proporcionados por Claudia Marcela Rincón Ramírez, líder de Humanización del Hospital.
“Este avance refleja el compromiso de la ESE Hospital en brindar una atención centrada en la dignidad, el respeto y el bienestar de las madres y sus familias, alineándose con las disposiciones legales y fortaleciendo el modelo de humanización en los servicios de salud”, indicó.
Los siguientes indicadores anuales que reflejan la percepción de los pacientes respecto al adecuado procedimiento de parto humanizado:
- 2021: Durante los primeros ocho meses de implementación, se obtuvo un cumplimiento promedio del 76%. Este resultado inicial estuvo influenciado por dificultades logísticas y la falta de adherencia del personal al nuevo proceso.
- 2022: Se registró una mejora, alcanzando un 77.49% de cumplimiento, lo que representó un aumento del 1.49% respecto al año anterior. El equipo de Humanización reforzó las estrategias de sensibilización, incluyendo actividades lúdicas dirigidas al personal y a las madres.
- 2023: Se evidenció una mejora significativa, con un cumplimiento del 88.40%, lo que significó un incremento del 10.91% en comparación con 2022. Este avance reflejó un mayor compromiso del equipo de la Sala de Partos.
- 2024: Durante este año, se consolidó la apropiación de la estrategia, alcanzando un cumplimiento del 92.45%, con una variación positiva del 4.05% respecto al año anterior. Este resultado permitió que el indicador alcanzara la calificación de "éxito", evidenciando la efectividad de las intervenciones implementadas.
Fecha de publicación 25/02/2025
Última modificación 15/03/2025