El Ecosistema

Un sistema es un complejo de subsistemas que interactúan. Persiste a través del tiempo debido a la interacción de sus componentes. El sistema que posee una organización definible, continuidad temporal y propiedades funcionales que pueden considerarse distintivas del sistema más que sus componentes. Entonces, ¿Posee estos atributos? Los ecosistemas preservan su identidad en la perspectiva geográfica, aunque puedan tener lugar cambios espectaculares en las variables climatológicas y geológicas. El ecosistema es continuo en el tiempo y el mantiene esta continuidad a pesar de las perturbaciones. Todo el complejo de fenómenos denominado sucesión secundaria (Odumm, 1969) muestra una cierta capacidad del ecosistema para mantener su identidad: El ecosistema posee una organización definida en su estructura trófica y, de hecho esta estructura trófica permanece relativamente constante a tornos geográficos enormemente distintos que incluyen múltiples ejemplos de evolución convergente. Numerosas propiedades funcionales pueden considerarse atributos distintivos del ecosistema (Reichle, 1975) Se ha establecido desde hace tiempo que hay base suficiente para tratar el ecosistema como un objeto de estudio preciso y como un sistema con propiedades funcionales claras.

Jerarquía de los sistemas biológicos

Puesto que el ecosistema entra dentro de esta definición de un sistema según la fórmula Weiss (1971), seguiremos con la metodología jerárquica. Ello implica el examen de los distintos niveles de organización en la jerarquía biológica de la que el ecosistema es una parte, con el fin de identificar algunos aspectos de la organización de sistemas que son comunes a todos los niveles de organización en esta jerarquía. Así, sin extender demasiado la analogía, exploremos alguna propiedades fundamentales de los sistemas biológicos.

Quizá las propiedades más fundamentales que puedan identificarse con respecto a los sistemas biológicos son las tendencias a persistir y la capacidad de crecer a pesar de la fluctuación del ambiente. La tendencia a persistir y a crecer puede identificarse en cada uno de los niveles de organización y con frecuencia se la puede identificar cuando sustituye a la persistencia de los subsistemas componentes. En cada nivel de organización, el sistema persiste y crece aunque deban sacrificarse subsistemas componentes. La célula persiste aunque determinados compuestos químicos específicos son reemplazados. El organismo persiste y crece aunque las células individuales parecen. La población se extiende durante períodos de tiempo que duran mucho más que cada una de las vidas de los individuos que la componen. El ecosistema persiste aunque las poblaciones individuales son sustituidas. Aunque los mecanismos que subyacen a los distintos niveles de organización pueden variar, la persistencia y el crecimiento resultan ser propiedades fundamentales de los sistemas vivos.

Análisis de los ecosistemas

Las propiedades generales de persistencia y crecimiento, comunes a todos los sistemas biológicos, puede verse a la escala del ecosistema que constituyen el crecimiento hacia la máxima cantidad de tejido vivo compatible con el medio ambiente y con las fluctuaciones alrededor de este término medio. Los mecanismos homeostáticos al nivel de organización del ecosistema son únicos porque permiten la persistencia y el crecimiento del sistema entero aunque determinadas poblaciones no sobrevivan. Estos mecanismos, que adoptan la forma de interacciones entre subsistemas componentes, constituyen el verdadero objeto de estudio del análisis de los ecosistemas y definen un conjunto de problemas único, no dirigido a ningún otro nivel de la investigación biológica.

 

EL ECOSISTEMA
EL ANTROPOSISTEMA
Tiene una gran variedad de especies.

Se limita a la especie humana y a sus acciones.

Es rico en información genética.

Tiende a la uniformidad genética.

Posee estabilidad en el tiempo y en el epacio.

Es inestable en ambos sentidos.

Se mantiene merced a la autorregulación y autocontrol que resulta del equilibrio cibernético existente entre sus poblaciones y comunidades.

Efectúa su control y regulación mediante una sola intervención humana.

Posee autosuficiencia material.

Necesita ajustes de materiales constantes.

Descansa en la univocidad de la fuente energética solar.

Utiliza múltiple fuentes energéticas.

Desarrolla la dinámica de sus poblaciones en relación con los condicionantes ambientales.

Efectúa su dinámica de poblaciones al margen de los factores ambientales.

Realiza una completa metabolización sistémica de materia y energía.

Padece de incompletitud en el cumplimiento de tal proceso.

Dispone de escasa información semántica.

Dispone de una gran riqueza de información semántica en continua acumulación y crecimiento.

Presenta biomasa optimas de especies interrelacionadas.

Maneja biomasas máximas de especies poco o nada relacionadas.

Experimenta cambios estructurales muy lentos que pueden durar siglos o milenios.

Registra cambios estructurales muy rápidos.

Tiene una retroalimentación sistémica constante.

Tiene una retroalimentación inconstante, insuficiente y variable.

Las cadenas son fundamentalmente tróficas.

Las cadenas son fundamentalmente no tróficas.

Usa la energía en cantidades necesarias y suficientes para el mantenimiento de la vida.

Hace un derroche energético que no tiene relación con las necesidades vitales.

Efectúa un abundante empleo de elementos estudiados por la química que se relacionan con la transformación de las moléculas por las actividades orgánicas.

Utiliza un gran numero de elementos del mismo tipo sin relación con el impacto molecular en las actividades orgánicas.

Exhibe una estricta relación con las condiciones del agua, el suelo y el clima.

Tiene escasa relación con las condiciones del agua, el suelo y el clima, las cuales modifica de acuerdo con las necesidades y las posibilidades tecnológicas.

Existe la imposibilidad de crecimiento ilimitado del número de individuos de una sola especie.

Se registra una explosión poblacional al margen de la causalidad de la naturaleza.

No puede autodestruirse.

Es factible de autodestruirse.

Se comprueba la inexistencia y la inutilidad de los símbolos abstractos.

Se mantiene gracias a la existencia, imprescindibilidad y constante creación de los mismos.

.No puede agredir, como una totalidad al antroposistema, aunque algunos de sus integrantes puedan hacerlo. (bacterias, virus, etc).

Agrede, modifica y destruye al ecosistema.

 

 

 

En el ecosistema ineteracrúan componentes bíoticos y abíoticos de la biosfera.



El ecosistema es la unidad viviente objeto de estudio de la ecología, están incluidos en el los sistemas biológicos anteriores, pero los niveles de organismos, poblaciones y comunidades, son parte integrante directa del ecosistema, por lo que se pueden considerar como subsistemas del mismo y funcionan como reguladores al utilizar una porción de los recursos del sistema al que pertenecen y a cambio de ello ejecutan acciones que son necesarias y de provecho para la supervivencia del mismo.

 

Desde el punto de vista histórico, la teoría ecológica se ha centrado en el organismo individual y en la población. Creemos que es posible investigar las interacciones entre poblaciones del ecosistema puesto que se hallan relacionadas con la persistencia de todo el sistema. El ecosistema puede tratarse como una unidad sin por ello contradecir el principio de que las distintas poblaciones reaccionan a los gradientes ambientales de manera relativamente independiente. La selección natural a la que la población se ve sometida puede provenir de otras poblaciones del sistema (por ejemplo, la competencia, el desarrollo de mecanismos defensivos por parte de plantas y animales que son presas, o la evolución de las plantas fanerógamas hasta producir plantas que dependen de los animales para su polinización). Estos ejemplos y muchísimos más ilustran el hecho de que la población evoluciona dentro del contexto de su ambiente biológico. A menos que las poblaciones de un ecosistema contribuyan a funciones vitales específicas del sistema, como la fotosíntesis o el ciclo de los nutrientes, el sistema ejerce una fuerte presión selectiva negativa sobre cada una de las poblaciones. Sean cuales sean las respuestas que la población individual haya establecido, las poblaciones implantan mecanismos homeostáticos de retroacción, de manera que el ecosistema sobreviva y crezca hasta una biomasa persistente máxima. En esta indagación de los propiedades funcionales de los ecosistemas, estamos comentando los mecanismos homeostáticos comunes a este nivel de organización y ponemos el acento en principios básicos antes que en relaciones causales.

 

En equipos de trabajo visiten un ecositema y un antroposistema y describanlo comparativamente a la luz de los conceptos del cuadro de al lado.

Eviarlo a :

farfan@epm.net.co